Cicatrices Hipertróficas y QueloidesEn ocasiones y por motivos no bien conocidos, puede producirse una formación excesiva y anormal de tejido cicatrizal, que se acumula dentro de los límites originales de la herida. Esta cicatriz se denomina “hipertrófica” y se manifiesta como un “cordón”, no invasivo, que sobresale en el sitio ocupado por la herida. Se forman como resultado de traumatismos o de procedimientos quirúrgicos, perforaciones en las orejas, vacunas, quemaduras y laceraciones menores. Suelen manifestarse a las pocas semanas (6-8) de producirse la lesión y tienden espontáneamente a estabilizarse y en algún caso a resolverse. Aparecen en jóvenes, casi nunca en niños o ancianos. Frecuentemente se hiperpigmentan. Si la cicatriz adopta un modelo de crecimiento excesivo, es mayor en anchura y longitud que la herida que la originó, es decir sobrepasa los límites de la herida, está asociada a picor y enrojecimiento y tiende a persistir y avanzar con el tiempo, se llama “queloide”. Las cicatrices queloides habitualmente ocurren en individuos con historia familiar con cicatrices queloides. Existe una incidencia mayor de éstas durante la pubertad y el embarazo, así como una disminución en la menopausia y en pacientes de edad avanzada, lo cual demuestra una gran influencia hormonal. Tratamiento Láser de Cicatrices Hipertróficas o QueloidesTRATAMIENTO PREVENTIVOSiempre existe el riesgo de que una herida, traumática o quirúrgica pueda evolucionar hacia formas hipertrófica o queloide. Para prevenir esta secuela, se aconseja -a partir de la tercera semana de producirse la herida - moderar la producción de tejido en la cicatriz, mediante el tratamiento con láser de colorante pulsado, que elimina una vascularización excesiva, causante de la proliferación. Esta precaución deberá maximizarse, si existen síntomas como enrojecimiento y picor. En la mayoría de casos dos sesiones son suficientes. TRATAMIENTO CORRECTOREn el caso de cicatrices hipertróficas ya estables, donde el cordón fibroso es irreversible, el tratamiento deberá orientarse a “aplanar” el relieve. Esta opción se ofrece mediante sistemas láser ablativos, donde el láser de CO2 fraccional es considerado la referencia. Se consiguen mejoras significativas en un 60% de pacientes. ![]()
El tratamiento de la cicatriz queloide debe iniciarse de forma temprana. El láser de colorante pulsado es el más indicado para su tratamiento. reduce el lecho vascular que alimenta la producción desordenada de colágeno y modera la respuesta inflamatoria, que mantiene activo un proceso de cicatrización “enloquecido” corrigiendo su hipertrofia. Aunque depende del fototipo del paciente, tras 6 sesiones el resultado es favorable en un 60 a 85% de los casos. En ocasiones este tratamiento se combina con la infiltración intralesional de corticoides o bleomicina que ayuda al aplanamiento de la cicatriz. La aplicación del láser no es dolorosa, como mucho puede ser molesta e inmediatamente después se puede retomar la actividad normal. Las sesiones se realizan cada 6 – 8 semanas. Es importante tener en cuenta que el tratamiento de una cicatriz será más complicado y menos eficiente cuanto mayor sea el tiempo transcurrido desde su aparición |


